Tráfico cuenta con centros específicos destinados a gestionar la baja definitiva de los vehículos de manera gratuita, sencilla y ecológica.

Ya no hay excusa para dejar abandonado en la calle un coche que no soporta otras vacaciones en el taller ni un recambio más. Basta con llevar a cabo una serie de sencillos y económmicos trámites para deshacerse de un automóvil viejo o inservible. Cuando el coche llega al final de su vida útil, es necesario solicitar la baja definitiva voluntaria y entregar el automóvil y la documentación necesaria en un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CATV). En ellos, se desharán del vehículo en mal estado, y se hará entrega al propietario del certificado de destrucción que justificará la baja definitiva en Tráfico.

Precisamente también en la revista Consumer comentaban hace 3 años que ahora ya las bajas de los coches se tramitaban directamente en los desguaces.